Hoy más que nunca La Marca es uno de los elementos más importantes de cualquier empresa. La manera como hoy percibimos y consumimos los productos del  mercado es muy diferente a como lo era hace 15 años. Entre otros factores porque hoy, adicionalmente de buscar calidad y buen precio buscamos “esa opción”,  esa que aparte de ofrecernos estas características básicas y necesarias en cualquier producto o servicio nos produzca ese sentimiento, el placer de comprar una Marca sobre las demás.

 

Más que una representación gráfica, La Marca es hoy en día un sentimiento, una emoción, es un sello de autenticidad e inclusive hasta un estilo de vida.

Es interesante ver cómo, al ingresar a una tienda de vestuario, calzado, tecnología, etc. el primer instinto es buscar en nuestro entorno alguna Ícono, Logotipo o cualquier otro referente gráfico que nos sea conocido, inconscientemente buscamos siempre esa seguridad que nos da ver una marca conocida, de alguna manera sentimos que si ese artículo tiene impresa una Marca con la cual hemos tenido alguna experiencia previa podemos aceptar o rechazar el producto, inclusive sin conocer las demás características del producto.

¿Pero cómo logramos esto? En teoría cualquier empresa por anónima que sea puede lograrlo, lo que si es necesario advertir es que no es un trabajo de un día para otro, como cualquier proceso de imagen y posicionamiento es necesario partir de una buena base, autoevaluar el manejo que se le está dando a la imagen general de nuestra Empresa (Logotipo, Vitrinas, puntos de venta, personal de ventas, presentación del producto, servicio al cliente, servicio postventa, etc.) corregir si es necesario y construir ese nuevo modelo de marca día a día siempre involucrando cada una las actividades y decisiones que se tomen.

Debe ser coherente con la naturaleza de sus productos o servicios, es necesario que represente claramente la filosofía de la empresa y debe hablar el mismo idioma de sus consumidores, debe tener un nombre claro y de fácil recordación, así como debe contar con puntos de venta acordes al producto o servicio que comercialice su Empresa, facilitando el proceso comercial con sus clientes, pero ante todo, tiene que seducir al visitante por medio de sus sentidos (excelente presentación estética de su punto de venta, exhibiciones llamativas y bien localizadas que resalten las propiedades de sus productos o servicios, correcta señalización y mobiliario adecuado y oportuno, correcta utilización de factores ambientales como: música, aromatización del espacio y distribución visual de la información.

En la mayoría de los casos los comerciantes piensan que construir una marca de esta manera es demasiado gasto de tiempo y dinero, “Es que mis tiendas venden solas” es una de las frases más repetidas por parte de las empresas, sin tener en cuenta que al final, darle valor a nuestra Marca es la mejor manera de asegurar que seamos reconocidos como irremplazables en la mente de nuestros consumidores.

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